A continuación una nota que publico de Isaac Fleischer, que me pareció distinta e interesante:
Andrés
...
En las últimas semanas, y gracias a las afirmaciones de un obispo lefebvrista, Richard Williamson, me enteré de una hermosa noticia: el holocausto judío no existió.
Me restregué los ojos, me asaltó una sonrisa y salté de alegría-
Finalmente esto quiere decir que mis cuatro abuelos- a los que nunca pude llegar a conocer- no murieron asesinados por los nazis. Y mis seis tíos con algunos de mis primos que yo consideraba asesinados probablemente vivieron mucho más, o quizá alguno de ellos esté aún vivo, habiéndome jugado los muy pillos una siniestra broma.
Y hasta pueden estar vivos algunos de los 400 judíos del mismo pueblo de mis parientes que en mi inocencia creí que fueron masacrados con ellos el mismo día y que, aparentemente por un mecanismo de engaño pergeñado por los individuos de mi mismo grupo etnico-religioso, me convencieron que en realidad fueron enterrados en una fosa común en una pequeña aldea cercana a Cracovia.
Que alegría tengo al enterarme por Williamson que el Holocausto fue un invento!
De modo que las fotos que nos muestran miles de esqueletos en los campos de concentración son seguramente fotos trucadas. Y los cuerpos famélicos registrados por las camaras de esa época corresponden sin duda a actores anoréxicos que se prestaron a hacer publicidad antinazi.
Toda la documentación exhibida en los diversos museos que recuerdan la Shoá no son más que efectos especiales (FX), puestos en ejecución por los judíos para generar lástima.
El millón y medio de nombres de niños asesinados que se repiten permanentemente en el monumento de Yad Vashem (museo del holocausto) en Jerusalén son seguramente un invento, fruto de alguna mente judía que se pasó la vida inventando nombres.
Y el gas Zyclon B (utilizado en las camaras de gas). Un maravilloso desinfectante solo usado para la antisepsia de los desagradecidos judíos que fueron gentilmente invitados a trabajar en los campos. Esto es así, según un colega y amigo de Williamson, el cura Abrahamovicz…(que apellido raro para un sacerdote católico)
Gracias Williamson.
Gracias Abrahamovicz.
Gracias por dar buenas noticias.
Finalmente felicitaciones a Benedicto XVI por rescatar a estos dos benditos personajes. Porque como es bien sabido, de acuerdo al dogma de la infalibilidad pontificia, el Papa nunca se equivoca ya que está asistido por el Espíritu Santo.
Buenos Aires 11 de febrero de 2009.
Isaac Fleischer
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2 comentarios:
El papa es infalible cuando lleva puesto el bonete; el tema es cuando se lo quita.
Te olvidaste de los hornos Iche. Allí se preparaban las pizzas para las tropas.
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