domingo, 22 de febrero de 2009

Desesperados


Quiero hoy hablar de la desesperación. De la desesperación como modo de encarar la vida y los hechos que nos van sucediendo ó queremos que nos sucedan.
El desesperado siempre está mal porque no tiene algo, porque ese algo que no tiene le hace falta y lo quiere con locura. Al no tenerlo entra en un ataque de deseperación. Esto es muy fácil de ver en todo lo que se relaciona con posesiones tanto materiales como sentimentales, y yo diría que se ve mas en las posesiones sentimentales. Un ejemplo. Me gusta alguien (una chica ó un chico) y quiero estar con esa persona, quiero, por mínima que sea, entablar una relación. Pero esa persona por tal o cual motivo no me da bola, y eso me desespera, me pone nervioso, me angustia, porque mi ideal (que es tener cerca a esa persona de la forma que yo quiero) se ve amenazado.
Esto es muy frecuente, a todos nos pasa ó nos paso alguna vez, y a pesar de eso, es completamente remediable.
Es muy importante para analizar esta situación como cualquier otra saber de donde viene el problema. Lo que yo aprendí de la vida y de la forma de pensar que elegí entre tantas posibles, es que cuando estamos desesperados, no tenemos un problema con el otro, el problema es nuestro, es propio, esta adentro nuestro no hay que buscar muy lejos (en mis notas siempre vuelvo a lo mismo, porque considero que es muy importante saber las cosas de esta manera).
Si yo estoy desesperado, tendría que ver que es lo que me hace desesperar a mi, y tratar de curar esas situaciones, en estos casos de desesperación (como los de los amores imposibles) el otro por el cual me desespero se convierte en un objeto mas que nunca deseado como si fuese un rubí, en especial si esa persona me ignora, pero muchas veces es simplemente eso un objeto de deseo.
Pero ese sentimiento solo refleja el espacio que yo necesito llenar en mi, la falta que me hace estar con una persona al lado. Y todo esto debería hacerme replantear un montón de cosas como por ejemplo: ¿Por qué necesito tanto estar constantemente con otra persona, será que no me soporto?, ¿Me siento realmente desesperado por estar con esta persona, o me aterra la idea de estar solo?, ¿Puedo decidir yo acerca de lo que la otra persona tiene que sentir sobre mi?, ¿No hay otro tipo de personas que pueda buscar que me gusten a lo mejor mas y no sean un imposible?
Cuando nos desesperamos, a pesar de que (insisto) es una situación muy común, no hacemos más que estancarnos, no hacemos mas que buscar motivos para no esforzarnos en continuar la búsqueda en este caso de una persona que nos acompañe o con quien compartir nuestro cariño. La desesperación no debe detenernos, puede molestarnos, pero no puede anteponerse a nuestros deseos, estos son mas importantes y deberían dejarnos tranquilos lo suficiente como para no vivir desesperados. El desesperado es impaciente, y la impaciencia es enemiga de la realidad, en la realidad los hechos tienen su tiempo para ocurrir, tiempo que a veces nosotros mismos no podemos manejar.

6 comentarios:

Mariana y Marcelo dijo...

Llamamos "amor" muchas veces tan solo a la vanidad herida.

Mariana y Marcelo dijo...

Un detalle: cierta "forma de pensar" no es valiosa porque decidimos adoptarla, sino porque es consistente y coherente, porque se corresponde con una realidad que no elegimos.
Qué pensas?

SM dijo...

OK, me parece bien lo que decis pero el temilla pasa por como resolverlo...supongamos que uno sabe que tiene ese problema como hace para sacarlo? es un debate complejo con uno mismo y creo yo que radica en la voluntad.
Abrazo

Andrés. dijo...

Desde luego estoy de acuerdo con el comentario de mariana y marcelo.
Y a don Koala, tambien estoy de acuerdo contigo, mas allá de lo esperable y lo mejor para nosotros, tambien esta la capacidad que cada uno tenemos para resolver un problema propio.

Mariana y Marcelo dijo...

radica en la voluntad y en la comprensión.

Anibal dijo...

:)