
La escritura es una herramienta muy valiosa.
Desde chico que tengo el gusto, el deseo firme e irrechazable por escribir, escribir todo lo que siento, todo lo que me pasa, lo que me gusta y lo que detesto, lo que quiero exteriorizar y lo que me quiero guardar para mí.
La escritura permite comunicar, expresar sentimientos, permite entre otras cosas aclarar las ideas en la cabeza, permite al olvidadizo no olvidarse las cosas, al incompleto completarse.
Cuando estuve de viaje por Europa también visité Amsterdam que es una hermosa ciudad y tiene un museo que es de los mas impactantes que vi en todo el viaje, y que me pareció genial y super apasionante por su sencillez y su gran mensaje, que es la casa de Ana Frank.
A Ana Frank la mayoría la conocemos, conocemos su historia, pero por las dudas cuento que fue una adolescente judía que durante la época del nazismo se refugió con su familia en una casa, desde donde ella escribió todo lo que veía, todo lo que pasaba, toda la situación tan critica con los nazis, y lo plasmó todo en un diario íntimo que recupero luego su padre, que fue el único sobreviviente de la casa en la que vivían unas 7 personas.
Y justamente el museo es en esa casa, y es que a medida que uno lo recorre va leyendo extractos del libro que se llama “el diario de Ana Frank” en el cual se recopiló todo lo que ella escribió.
Rescato a Ana Frank porque se muy bien lo que es la pasión por escribir, ella no tenia mas de 14 años cuando empezó a plasmar en su diario todo lo que veía, esa chica tenía un don, todo lo que escribió es clarisimo y era super detallista, y además uno siente que no parecía de su edad por la gran noción que tenía de las circunstancias que la rodeaban (recordemos que estamos hablando en plena 2da guerra mundial).
Ana Frank falleció de tifus a los 15 años en un campo de concentración. Durante toda la opresión nazi, ella resistió a su manera, resistió escribiendo, contando lo que después iba a salir al mundo. No pudo parar la maquinaria nazi desde ya que nó, pero tampoco ellos la pudieron parar a ella, que hoy sigue inspirando a gente como yo, que sentimos ese deseo espontáneo por escribir lo que vemos o queremos decir.
Desde chico que tengo el gusto, el deseo firme e irrechazable por escribir, escribir todo lo que siento, todo lo que me pasa, lo que me gusta y lo que detesto, lo que quiero exteriorizar y lo que me quiero guardar para mí.
La escritura permite comunicar, expresar sentimientos, permite entre otras cosas aclarar las ideas en la cabeza, permite al olvidadizo no olvidarse las cosas, al incompleto completarse.
Cuando estuve de viaje por Europa también visité Amsterdam que es una hermosa ciudad y tiene un museo que es de los mas impactantes que vi en todo el viaje, y que me pareció genial y super apasionante por su sencillez y su gran mensaje, que es la casa de Ana Frank.
A Ana Frank la mayoría la conocemos, conocemos su historia, pero por las dudas cuento que fue una adolescente judía que durante la época del nazismo se refugió con su familia en una casa, desde donde ella escribió todo lo que veía, todo lo que pasaba, toda la situación tan critica con los nazis, y lo plasmó todo en un diario íntimo que recupero luego su padre, que fue el único sobreviviente de la casa en la que vivían unas 7 personas.
Y justamente el museo es en esa casa, y es que a medida que uno lo recorre va leyendo extractos del libro que se llama “el diario de Ana Frank” en el cual se recopiló todo lo que ella escribió.
Rescato a Ana Frank porque se muy bien lo que es la pasión por escribir, ella no tenia mas de 14 años cuando empezó a plasmar en su diario todo lo que veía, esa chica tenía un don, todo lo que escribió es clarisimo y era super detallista, y además uno siente que no parecía de su edad por la gran noción que tenía de las circunstancias que la rodeaban (recordemos que estamos hablando en plena 2da guerra mundial).
Ana Frank falleció de tifus a los 15 años en un campo de concentración. Durante toda la opresión nazi, ella resistió a su manera, resistió escribiendo, contando lo que después iba a salir al mundo. No pudo parar la maquinaria nazi desde ya que nó, pero tampoco ellos la pudieron parar a ella, que hoy sigue inspirando a gente como yo, que sentimos ese deseo espontáneo por escribir lo que vemos o queremos decir.
3 comentarios:
Muy buena nota!!!
Tal vez no todos tiene la habilidad que tenes vos de escribir tan bien!!!Pero si el mensaje de luchar y seguir con tus principios pese atodo y poder expresarte por el medio que sea...
Pero seguir peleando..sabiendo inclusive, ,como le paso a Ana Frank,que no iba a poder con los alemanes..Yo alos 50 años sigo luchando y peleando como vos para que las cosas se puedan modificar..
besos ..nos vemos!!subi fotos al al face .Me encantaria ver la casa de Ana Frank
A vos ella te insipira escribir por la libertad. Pero la mayoría no sabe ni quien es y otros que hoy viven entre nosotros, si hubieran existido en esa epoca, la hubieran acusado de cualquier cosa y hubiran justificado su muerte.
Esos que hoy dicen que el Holocausto fue una epoca oscura, pero hoy, que la situación es muy similar a la previa al Holocausto, se portan igual como aquel que delató a Ana Frank y su familia.
Bien claro che !
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