
Octubre es el mes de la lucha contra el cáncer. Y casi todos los octubres que me acuerdo, escribo acerca del tema.
Desde hace casi 4 años que trabajo con pacientes oncológicos (adultos) y sus familiares en una clínica, aunque desde que nací que estoy en el tema.
Pasar parte de mi tiempo con pacientes que padecen esta enfermedad me enseña mucho acerca de la misma. Me enseña lo jodida que es y lo jodida que puede ser. Y ese es el punto mas importante que hay que entender.
El cancer es una enfermedad, una de las mas difíciles y crueles que puedan existir. Pero puede ser mas jodida de lo que es por algunos factores, como por ejemplo: Que quien la padece crea que en su vida hizo algo para enfermarse asi, creer que el cáncer esta asociado a los nervios por las distintas circunstancias de la vida, asociar al cancer con cuestiones religiosas y pensar que unos merecen mas que otros a esta enfermedad, creer que para curarse (o tratarse) no hay porque soportar dolores y molestias ya que existen sanaciones milagrosas e inocuas.
Todos esos factores, hacen que lo jodido de la enfermedad, lo sea aun más.
Sin embargo cambia la situación para aquellos enfermos que aceptan su circunstancia, entienden que deben tratarse, no se niegan, se resignan a pasar por todos los sintomas y molestias a causa del tratamiento, sabiendo que lo hacen en busca de una solución (ó mejoria) de su situación actual.
Lo peor que un paciente con cancer puede hacer, es negar su enfermedad, y negar que su situación sea comprometida. Al aceptarlo (no importa si el paciente elige tratarse ó prefiere no hacerlo) la paz empieza a gobernar, uno se tranquiliza y puede disfrutar de la vida en su complejidad, pero con total normalidad.
El cáncer como enfermedad que pueda tener tratamiento es algo relativamente muy nuevo en la historia de la medicina. Y gracias a los métodos de prevención y los tratamientos existentes, la batalla contra esta enfermedad está ganando terreno. Pero es una cuestión personal, relacionada con la capacidad que cada ser humano tiene, el cómo elegirá vivir en caso de padecer cáncer.
Si bien nunca padecí hasta el momento esta enfermedad, el hecho de estar con gente que la padece no me apena ni me frustra, sino que por el contrario me llena de energía y de razones por las cuales vivir. Y esto es posible gracias a todos aquellos (pacientes) que son capaces de valorar lo bueno de la vida antes que lo malo y compartirlo, incluso en las peores situaciones por las que les toque atravesar.
En el enlace que hay en este blog sobre el margen izquierdo, hay una web con artículos interesantes sobre oncología y mitos del cáncer que fueron refutados.
En la foto: Soraya. Fue una conocida cantante. Falleció de Cancer de Mamá hace poco tiempo, pero mientras vivió (y enferma) compuso música muy estimulante, sin tonos de depresión y hasta escribió una carta de despedida para sus fans, pocos dias antes de morir.
1 comentario:
Es así: para el paciente oncológico recién diagnosticado, el miedo y la ignorancia son más peligrosos que el cáncer.
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