Es un sentimiento muy común. Esta relacionado con la expectativa que tenemos acerca de los demás, con respecto a nosotros. Mas fácil, el que tiene vergüenza esta preocupado por lo que piensan los demás de lo que el hace, dice ó piensa. El que no tiene vergüenza puede hacer lo que quiere sin miedo de las repercusiones de sus acciones.
La vergüenza, que es manifestada a través de la timidez, es un estado paralizante. El avergonzado suele pensar en el que dirán, para no hacer aquellos que de verdad tiene ganas de hacer. Pero el que dirán no existe, o mejor dicho si es que en realidad existe, no importa.
Este sentimiento (la vergüenza, miedo de hacer, timidez), es un sentimiento común, que sin saber de psicología mucho, puedo arriesgar que es algo que se manifiesta en una persona desde que es muy pequeña por algo que sucede y se va pronunciando a medida que crece, si no se hace algo para cambiarlo.
¿Como se puede cambiar la vergüenza por la animadversión, por el atrevimiento?, no hay ninguna receta magistral, se trata solo de arriesgarse sin dudar ni por un segundo, se trata de entender que un sentimiento de preocupación por el que dirán y de angustia por eso mismo, es justo lo que se necesita neutralizar.
Si no me animo a bailar, no necesito tratar de creerme la idea de que en realidad el baile es para los bailarines y para los habilidosos mas no para mi, necesito estar ahí donde hay una pista, pararme y hacer cualquier cosa hasta que los miedos se separan de mi.
Si me da vergüenza practicar un deporte porque no me siento competitivo para eso, es que en realidad si tengo ganas de hacerlo. Entonces es importante que juegue, que lo haga mal, una y otra vez, con perseverancia, hasta que me empiece a poner en forma y empiece a jugar bien. Decir que no estoy hecho para el deporte, solo porque me cueste, no solo será un impedimento para jugar al fútbol, tenis, paddle, básquet ó lo que sea. Es una forma de rendirse, y de vivir en la comodidad del no puedo hacerlo, porque no lo puedo hacer bien.
A la hora de enfrentarse a la vergüenza, cuenta mucho la perseverancia, la confianza en uno mismo, la independencia de los demás, el contacto con lo desconocido, con lo incomodo y lo que nos desagrada. No hacerlo, garantiza que algo en nosotros no funciona bien, no arreglarlo puede dejarnos secuelas. Y siempre, siempre se esta a tiempo de arreglar la vergüenza. No creer que se está aun a tiempo, es también un obstáculo difícil de sobrellevar.

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