martes, 2 de junio de 2009

Mala educación

En cuanto a la educación todos estamos de acuerdo en lo importante que es. Aprender cosas nuevas mas allá de ser interesante permite que abramos la mente y busquemos por nuestros propios medios expandir el conocimiento. Estas habilidades además de ser caracteristicas de una persona pueden ser cultivadas, y todos habitualmente estamos de acuerdo en que esto suele pasar en la escuela. Donde un alumno tambien puede socializar con chicos de su edad y aprender de esto tambien.





Pero la educación tiene tambien su lado peligroso, su lado malo.
La educación utilizada como herramienta para comunicar un determinado mensaje a los chicos que van a la escuela es un problema. Es dificil que no sea así porque cuando uno enseña algo habitualmente suele ser subjetivo y no objetivo. Si un maestro piensa algo, lo mas probable es que lo trasmita de una determinada manera.
Pero lo peor es cuando en los manuales de estudios (que tienen que ser todos iguales, elegidos por el ministerio de educacion) se dan temas de manera absoluta como por ejemplo: El calentamiento global, la dictadura militar en argentina, el sistema de gobierno y la intervencion estatal en la economía, el "neoliberalismo" de los años 90'. El que un chico pueda reflexionar sobre estos temas ya es muy complicado, mas bien tendrán que aprenderlo de una forma y si son lo suficientemente iluminados podrán en su vida aprender lo que se esconde dentro de esos temas.
El calentamiento global no es una verdad absoluta, si bien la mayoría de las personas consideran que es cierto que existe, hay muchas opiniones encontradas al respecto, muchos estudios que prueban que el planeta no se esta calentando, sino que tiene ciclos en los que se calienta mas y menos, que no son inducidos por el hombre. La dictadura militar todos entienden los daños que produjo al pais, la cantidad de gente inocente que murió de manera deliberada y violenta, pero no fue solo eso, fue lo mas parecido a una guerra y tiene como tal sus origenes que no se pueden desconocer, no es solo la "dictadura militar", fue un gran conflicto entre uno o mas bandos, en el que la gente inocente estaba involucrada como tambien la gente que no lo era (es un tema de debate). El papel del estado en la economía y toda la explicacion acerca de que el "menemismo" y el "neoliberalismo de los 90'" arruinaron el pais por abrir las fronteras al mercado global, muy habitual de presenciar en el secundario, se suele dar como un hecho totalmente real.
Hay un problema grande si se enseñan cosas en la primaria y secundaria que son realidades que un grupo de gente (siempre del gobierno) quiere trasmitir. Hay que tener cuidado. Sería muy utópico plantear que los planes de estudio no los haga el ministerio de educación porque esto ya está hecho asi. Pero por lo menos quienes sean padres y tengan a sus hijos en los colegios, mejor les conviene ocuparse de que estos tengan siempre un punto de vista mas con el que enfrentar lo que aprendan allí. No hay que relajarse sabiendo que un chico esta en una primaria ó secundaria aprendiendo, porque puede estar aprendiendo cosas equivocadas que luego puede que le lleve mucho tiempo poder comprender para cambiar.

7 comentarios:

Pablo E. Balán dijo...

El mismo principio de desconfianza saludable respecto de las verdades emanadas desde aquí o allá deberías aplicar a ciertas verdades "autodemostradas" que pontificás en tu blog, sobre todo las referidas al tópico librecambio/proteccionismo, con respecto al cual te limitás a repetir principios del liberalismo económico, que es una lista de principios filosófico-morales, que poco tienen que ver con la economía real, y cuya conveniencia conviene siempre compulsar con la historia económica mundial y de cada país. (Un buen libro intrductorio de historia económica argentina: El ciclo de la ilusión y el desencanto, de Pablo Gerchunoff y Lucas Llach.)
En suma, condenás la difusión de ciertas ideologías que calificás como falsas y perjudiciales sin recurrir a más argumentación que..otra ideología, igual o más difundida que la que condenás.
¿Todo es ideología y hay que caer en un relativismo insalvable? No, el estudio objetivo de la realidad(o al menos de algunas de sus parcelas) es posible y siempre es de corte empírico.
Sobre temas más controvertidos como que la dictadura fue una guerra ya te mostrás más vacilante y aclarás que es una cuestión aún en debate, aunque dejando clara tu postura.
Me gusta que tu blog tenga la pretensión de ser un espacio de crítica, pero la crítica mejor y más urgente siempre es la autocrítica.

Mariana y Marcelo dijo...

"(...) librecambio/proteccionismo, con respecto al cual te limitás a repetir principios del liberalismo económico, que es una lista de principios filosófico-morales, que poco tienen que ver con la economía real, y cuya conveniencia conviene siempre compulsar con la historia económica mundial y de cada país"

Predicá con el ejemplo Balán, y compulsate algo vos, antes de levantar el dedito.

Andrés. dijo...

Gracias pablo, marcelo y mariana por los comentarios. Aunque no creo que el tema del liberalismo sean pricipios que no tienen que ver con la realidad económica. El hombre naturalmente comercializa y comercializó siempre en libertad. Asi lo fué por ejemplo el trueque y el intercambio cuando no existia ni la moneda y lo es todavía hoy cuando compramos algo a un negocio que no nos emite factura para no pagar impuestos, es un hecho en que no respondemos a nadie, solo intercambiamos dinero por un bien que nos satisface, allí el estado poco tiene que ver. El mercado es libre, eso es lo que no se puede discutir, no se puede decir que libre es un problema, porque todos trabajamos libremente hasta que llega la hora de pagar impuestos por estar (para un grupo de personas) enriqueciendonos sin compartir/distribuir.

Mariana y Marcelo dijo...

Distribución voluntaria versus compulsiva; libre intercambio versus violencia. No se puede estar en las dos veredas al mismo tiempo: te asociás con otros con un fin común, o bien te imponés a otros por la fuerza para lograr tus fines (la vía estatal).

Martín Benegas dijo...

A es A

Pablo E. Balán dijo...

Pocas ideologías hay más toscas que el libertarianismo, cuyos cultores definen en términos literarios, sirviéndose de fábulas y moralejas, y de razonamientos tautológicos(A=A).
La estrategia, en el fondo, es siempre la misma: la naturalización de fenómenos sociales.
"El hombre naturalmente comercializa y comercializó siempre en libertad."
Verdades tan obvias que no se pueden discutir: "El mercado es libre, eso es lo que no se puede discutir, no se puede decir que libre es un problema, porque todos trabajamos libremente ." Asertos que cualquier historiador o antropólogo riguroso(aunque no me simpatice mucho ciertas corrientes antrpológicos)puede refutar de un plumazo. No recuerdo justificaciones "naturales" del orden social tan burdas desde Aristóteles, que con la misma seguridad justificó la esclavitud, con la que no creo que muchos libertarianos estén de acuerdo. (Cfr. Política, Libro I) Aristotelismo que más de uno aquí comparte, ya más arriba citaron uno de los principios lógicos que descubrió..

No emprenderé la empresa de antemano vana de refutar una corriente filosófica cuyos pobres epígonos sudamericanos defienden como doctrina en blogs y en "think"-tanks que reproducen ideologías en vez de producir conocimiento y son espacio de legitimación para cierta la juventud de ciertos círculos, guíada por mamarrachescos gurúes. No menos vana es la refutación del marxismo vulgar y sus ramificaciones posmodernas. Refutar una ideología implica tiempo, hechos, discutir, no basta con un ejemplo, etc. Por lo demás, más de uno dijo "X no se discute", traicionando el genuino espíritu del liberalismo político.

Moraleja (para que hablemos el mismo idioma): autocrítica, autocrítica, autocrítica. Y hay algo ahí que se llama la realidad. Como alguna vez dijo alguien que no me cae nada bien como Jorge Ávila en su blog: "el libertarianismo es para esos abogados a los que le interesa la economía pero no quieren hacer el trabajo sucio(la matemática)".

Mariana y Marcelo dijo...

"Moraleja (para que hablemos el mismo idioma): autocrítica, autocrítica, autocrítica."

¿Y porqué no la practicás un poco, Balán?; ¿o te referís a la crítica de automóviles?

Seguimos a la espera de tu refutación.