
Hay una situación repetida por algunos muchos padres de hoy en día.
Hay muchísimos jóvenes que tienen grandes conflictos con sus padres, con ambos ó con uno de estos.
Me refiero más que nada a los que se dan con adolescentes grandes, a partir de los 15 ó 16 años.
Cada familia es un mundo, pero habitualmente hay ciertos problemas que son clásicos y muy frecuentes entre padres e hijos y estos están relacionados con la libertad. Hijos que se sienten perseguidos y molestos a raíz de sus padres. Padres que se quejan de que sus hijos hacen demasiado la suya y no atienden a sus responsabilidades, y siempre la misma historia.
Esta vez voy a intentar romper con muchas cosas que escucho decir de boca de algunos padres que no considero correctas y que pueden cambiarse.
La 1ra: “Antes era distinto, no como ahora. Si eras joven no podías hacer lo que te daba la gana, ó bien obedecías a tus papás ó ibas a tener problemas, ahora los jóvenes hacen lo que quieren con su vida y nadie les dice nada”. ¿Quién no escuchó esto alguna vez?. Y más que una realidad contada por un sufriente, a mí me parece un grito desesperado de algún padre que no puede llegar a su hijo, sea porque sus intereses sobre este son demasiado fuertes, sea porque es un bruto ó porque no quiere comprender que un adolescente tiene sus tiempos y sus necesidades de libertad y de probar mil veces equivocarse.
La 2da: “Que haya tanta libertad hoy en día, perjudica a los jóvenes porque estos se sienten tan libres que no asumen la responsabilidad de trabajar y/o estudiar”. No me parece ni un poco cierto, no creo que sea una cuestión de época, hay gente responsable y gente irresponsable y eso siempre fue así. El tema es cuando un padre cree a su hijo irresponsable por no ser como el lo fué cuando era joven, y eso esta pésimo. No somos todos iguales, no tenemos todos los mismos tiempos, y en todo caso si en el pasado no había comprensión acerca del ocio, el tiempo libre y los tiempos que cada uno tiene para hacer su vida y crear proyectos, me parece bien que en el presente si haya, habla bien de los padres de hoy. No tienen porque sentirse estos unos incapaces.
La 3ra: “Yo tengo el derecho de ejercer la paternidad que me concede la ley a través la patria potestad”. Aver, ¿Para que se necesita un derecho escrito en el código civil para ser padre?. Con todo respeto, pero si un padre necesita llegar a decir que esta respaldado por la ley para que su hijo le de bola, es mas que nada una señal de alarma, parece que ese padre no puede comunicarse con su hijo, no puede llegar a el. Y no me parece que eso lo tenga que solucionar un juez ó la policía, a ellos no les importa.
Con un hijo se tiene que ser a la vez de padre compinche, compañero, hay que respaldar a un hijo, lo que los hijos queremos es que nos banquen aunque nos equivoquemos y que confíen en nosotros. Si estas cosas no suelen darse en una relación (como en cualquier otra), muy difícil será para estos padres ser respetados por sus hijos.
No prestar el auto, no dar las llaves de la casa, prohibir tomar alcohol, prohibir tener sexo, prohibir llegar tarde a casa. Son ideas que se suelen repetir mucho, pero no implican nada (la mayoria de la veces), si un hijo no sabe manejar, tomar alcohol ó guardar las llaves de casa es algo que tengo que enseñarle, que tiene que aprender, y la confianza es lo único que puede llevar a eso. Negándolo todo y cerrando esa puerta, un hijo se siente abandonado, sin respaldo y librado a su propia suerte.
La coacción, la violencia, el uso de la ley, de la fuerza bruta no son la solución a las tres situaciones que planteé en esta nota. En cambio sí lo son el ceder la libertad de acción, el dar confianza a través de cuestiones materiales y no, el prestar atención a las necesidades de un hijo, el dejar elegir, el aconsejar sin forzar a tomar una decisión.
Nadie que este bajo presión va a querer obedecer, una cosa es que diga “si, lo voy a hacer como decís”, y otra distinta es que sienta que esta de acuerdo y que le gusta que lo fuercen a todo. Podrá un adolescente asentir un par de veces, pero a la primera que pueda, bajo la presión uno tiende a escaparse.
No se trata de ser padres duros ó blandos, se trata de ser capaces e inteligentes.
3 comentarios:
Exigir que te respeten es tan disparatdo como exigir que te amen: el respeto es la expresión de una respuesta espontánea a la virtud, y como tal no puede imponerse. Si se impone ya no es respeto, es obediencia.
touché
De nada sirvió que mis padres me sacaran la tv, el equipo de sonido y la pc cuando estaba en el secundario. Es más, reprobaba más y me sentia peor.
De nada sirvió que mis padres me presionaran para estudiar algo en la facultad. Esta situación terminó en elecciones apresuradas y no meditadas, casi instintivas. Lo que, por supuesto, me llevó a empezar y dejar mil veces diversas carreras, sin que una tenga que ver con la otra, a desperdiciar mucho dinero en distintos centros de estudo y, sobre todo, a frustarme al punto de casi rendirme.
Por suerte, en un momento me di cuenta que si estudio, va a ser porque yo quiero. Que si decido no estudiar tambien va a estar bien. Me olvide de la presión impuesta y decidí tomármelo con tranquilidad y meditarlo bien.
Decidí rechazar la idea de "la carrera contra el tiempo" y ya no me importaba el típico pensamiento de la gente: "sí, se recibió, pero a los treinta y pico, no va a poder hacer nada" o la obsesión de muchos con el promedio y demás.
Hoy en día tengo 27 años y, si todo va bien, me recibire a los 28 y si va mas o menos, a los 29. No me voy a sentir ni más ni menos que nadie. Voy a estar orgulloso de mí mismo y si mis seres queridos tambien lo están mejor. Pero depender, dependo de mí.
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